Una nueva aventura

Hoy me he levantado con una sensación de bienestar. Todos estaban durmiendo. He ido directa al baño a acicalarme un poco. Cuando ya he terminado en el cuarto de baño, he ido a la cocina como todos los días a prepararme ese vaso de leche con una cuchara de cola cao. Saco mi pastilla diría de tiroides.

Me he sentado en el comedor a pensar en lo que me va a deparar el día de hoy. Estamos a domingo. Es un domingo cualquiera, como todos los domingos que cuando empieza el mes.  Me siento tranquila, sin ninguna necesidad de hablar con nadie. Miro el móvil para ver que notificaciones he recibido. Si unas cuantas, me pongo a revisarlas y a contestar algún WhatsApp que tengo por ahí. Como de costumbre, viene Camilo, un gatito blanco que tenemos. Es muy arisco y cariñoso cuando a él le interesa. Ahora quiere un poco de atención, le doy mimos y él se pone a ronronear.

Mi mente viaja a no sé dónde. Pero, la nostalgia se apodera de mi cuerpo. Una nostalgia, a la que echo en falta alguna carencia que es muy difícil de recuperar. La carencia de la que hablo, es la falta de comunicación que tengo con mi hermana. Recuerdo que cuando éramos más jóvenes, nos levantábamos pronto los domingos y hacíamos tostadas con mantequilla y mermelada. Hablábamos, veíamos la tele y desayunábamos mientras que los demás de la casa estaban durmiendo.

Cuando ya se levantaban los demás, nosotras nos poníamos a hacer las tareas de la casa, como cambiar las sabanas de nuestra habitación y a organizarla para la semana que entraba. Yo a lo mejor me iba con unas amigas a dar una pequeña vuelta por el barrio o bien me ponía a terminar los deberes que me habían puesto para el día siguiente.

Esa temporada ya quedo en mi recuerdo. Mi hermana se casó, tiene dos niñas preciosas y yo en cambio. Vivo lejos de mi familia, en la que no les echó en cara nada pero a veces les echo tanto en falta. Pero creo que esto es mejor hablarlo otro día. Porque hoy no tengo muchas ganas de hablar del resto de la familia.

Cuando ya has revisado un par de cosas en el móvil, me dispongo a revistar mi agenda. No tengo  nada para el día de hoy, pero aun así me gusta revisar todas las actividades que pueda tener a lo largo de la semana. Apunto unas cuantas cositas que no las tenía apuntadas y quito unas cuantas más que al final se han aplazado a otros días.

Me gusta la vida actual que llevo, pero a veces necesito unas cuantas cosas para sobrellevar a cabo esta vida que a veces te amarga tanto. Una vida que no por nosotros mismos sino, por otras personas son las que muchas veces necesitas desaparecer del mapa o por unos instantes para reflexionar o  estar en soledad.

A lo mejor, habrá noches tendré la necesidad de sentarme delante de este medio de expresar todo lo que me ha ocurrido durante el día. Me habrán pasado cosas en las que me tendré que liberar esas tensiones que no vienen nunca bien para irse a dormir. Reconozco, que me acuesto más bien tarde diariamente. Porque al no tener un trabajo estable, puedo “permitirme” el lujo de trasnochar viendo cosas en internet delante de este ordenador.

Es de un gran alivio poder tener estas tecnologías al alcance de muchas personas. Porque así podemos compartir grandes cosas con otras personas.  E incluso podemos llevarlas a una imprenta para que las podamos imprimir y encuadernarlas.

Bueno, hoy creo que ya he hecho una gran labor escribiendo todo lo que pensaba y sentía. Ya mañana tengo el segundo día en el que, os contare a ti y un mundo entero mis sentimientos en un momento determinado. A lo mejor a lo largo del día e incluso de esta noche, pensare que algún nombre cariñoso para nombraros a lo largo de esta nueva aventura a la que me adentro.  No sé, me parece que esta nueva aventura o etapa va ser muy beneficiosa para mí. Por lo menos puede ser que aprenda a no guardarme las cosas tan adentro y pueda liberar esos sentimientos que a muchas personas pueden llegar a ser frustrantes. No sé si yo en un momento determinado puede ser que los tenga, no dogo que no pero tengo que aprender a soltar poco a poco esas cosas que no son nada beneficiosas para uno mismo.

El poder hablar o escribir unas palabras a un medio como este, que de primera mano es para uno mismo y para otras personas. Pero, quien sabe a lo mejor en un futuro puede ser que llegue una oportunidad de que se imprima, se encuaderne y se deje en algún lugar público en el que lo pueda leer alguien y que te pueda dar una opinión de tu propia historia. Esa opinión, podrá dejarse en un correo electrónico. En el que puedas debatir con personas reales y que te digan lo que piensan de tu historia. O decirte, sabes la historia de mi vida es igual que la tuya pero tengo que contarte unas cuantas variaciones de tu vida que es lo que me ha pasado a mí.

Es una experiencia que todo el mundo debería de hacerlo, escribir su día a día. Decir lo que le pasa diariamente y que si echa de menos o en falta en concreto no es nada negativo. Os lo recomiendo totalmente.

Bueno creo que ya por hoy ya he escrito bastante. Espero que mañana, sea tan positivo como el de hoy. Muchas gracias a esta persona que se me puso en mi camino y recomendó hacer este tipo de cosas. Principalmente para uno mismo, como he dicho anteriormente y luego para todo el mundo por si puede servir de ayuda

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