Anécdota

El jueves de la semana pasada, tuve que colaborar en la misa de la Virgen de la Asunción, por la tarde.

Llegue a misa, entre en la sacristía, estuve hablando con el sacerdote que iba a oficiar la misa. Y quedamos que iba a avisarme cuando tocará. Bueno, toco la hora de la hora de estar en la misa y al pobre hombre se le Pasó avisarme al principio… Y ya me tocó hablar a mitad la misa. Lo hice y ya cuando acabo todo se acerco a mi riéndose que se le había pasado.

Y ya riéndome le dije, pues he estado a punto de parar la misa para leer lo que tenía preparado para leer.

Asique de la misa que tenía que leer… Leí un poco, menos de lo que tenía que leer. Para mí mejor, en parte. Porque no me ha tenido que ver tanta gente.

Asique de aquí hasta final de mes no tengo q volver a leer en público. Espero que el próximo día que lea no haya tanta gente como hoy.

Os mando un abrazo a todos vosotros pensantes

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